VIVENCIA DE UNA ESTUDIANTE abril 20 1.980
Por María Angelina Castillo Cruz
Hoy vale la pena llevar hasta ustedes, los lectores de este
periódico, EL UNIVERSAL, el pensamiento de algunos estudiantes que, como
yo, se esfuerzan en palpar lo que les rodea y captar aquello que los demás
ofrecen como recurso en esa gran tarea que nos corresponde a cada individuo
como miembros de cualquier comunidad.
La mayoría de nosotros los estudiantes, no sabemos
aprovechar o apreciar la etapa más importante en nuestro camino por la vida del
aprendizaje, como es la formación que se lleva a cabo dentro de los claustros
escolares o Universitarios.
Pasó el tiempo y no fuimos más que comunes y corrientes que
nos pasamos por el Colegio o la Universidad sin que hubiéramos dejado la
herencia de hacer algo por aquello que no es otra cosa que hacer algo por
nosotros mismos.
Tres son los puntos principales que afectan al estudiante de
hoy:
- Inconsciencia.
2 indiferencia. 3. Irresponsabilidad. En estos tres puntos surge como
común denominador el Estudiante y como sujeta a la vez de estas conductas.
Pero no es al Estudiante a quien le corresponde llevar a espaldas toda la
carga de su formación. La poca ilustración, estímulo y respaldo moral que
ofrecen algunos educadores acerca de lo que aporta el estudio lleva al
estudiante a preferir la diversión como medio de lograr una insípida
realización o a burlarse con rebeldía de lo que se le insiste como medio
de enseñanza. El estudiante descarta entonces “la posibilidad de recibir
con altura lo que aprende y lo que en él mañana puede ayudarle a enfrentar
un mundo lleno de durezas, contraposiciones y sorpresas”.
El estudio no deja de ser un hábito que infunde energía y
fortalece al espíritu. Pero para comprender esto necesitamos que lo comprendan
quienes participan en nuestra enseñanza diaria.
¿Por qué esa indiferencia nuestra en el lugar donde nos
preparamos para ser personas útiles a la Sociedad?
Por un lado, “la falta de un buen nivel académico en centros
educativos y la aplicación de una Psicología positiva y no castigadora o
reprochadora según el caso”. Y por el otro la ausencia de los padres en la
formación de la personalidad de los hijos y en la dedicación que ellos deben
prodigar a un niño que por vez primera comenzará a asimilar el verdadero
significado de la palabra estudio, sin que implique para el futuro del alumno,
el estar obligado donde diariamente se ha de ir a parar.
Los jóvenes de hoy no se muestran como son, han perdido el
candor de la juventud, aprendiendo el juego de los adultos desde niños y han
perdido también el deseo inagotable de mostrarse abiertos para cuanto
conocimiento gire a su alrededor, se han ajustado a un paquete de conocimientos
cedidos por un mundo adulto. Y estos son los futuros miembros de una sociedad
que camina sin eje y machacando los mismos errores del ayer.
Nota: Quien ha terminado de escribirles este artículo, lo he
hecho con sinceras manifestaciones de colaboración a los lectores jóvenes de
este periódico sin pretensiones literarias o intelectuales, solo intentando
comunicar a través de estas letras, una luz a quienes aún caminan en la
oscuridad.
von María Angelina Castillo Cruz
Heute ist es
wert, den Lesern dieser Zeitung, EL UNIVERSAL, die Gedanken einiger
Studenten zu vermitteln, die wie ich sich bemühen, ihre Umgebung zu erfassen
und das aufzugreifen, was andere als Ressource anbieten, in dieser großen
Aufgabe, die uns als Mitglied jeder Gemeinschaft obliegt.
Die meisten von
uns Studenten wissen nicht, wie sie die wichtigste Phase auf unserem Weg des
Lernens im Leben schätzen oder nutzen können, wie die Ausbildung, die innerhalb
der Schul- oder Universitätsmauern stattfindet.
Die Zeit verging,
und wir waren nicht mehr als gewöhnliche und alltägliche Menschen, die das
College oder die Universität durchliefen, ohne ein Erbe zu hinterlassen, das
etwas dafür tut, was nicht anderes ist, als etwas für uns selbst zu tun.
Drei sind die
Hauptpunkte, die den Studenten von heute betreffen:
- Unbewusstsein. 2. Gleichgültigkeit.
3. Verantwortungslosigkeit. In diesen drei Punkten erscheint als
gemeinsamer Nenner der Student und zugleich als Subjekt dieser
Verhaltensweisen. Aber es ist nicht der Student, der die gesamte Last
seiner Ausbildung auf den Schultern tragen muss. Der Mangel an Aufklärung,
Ansporn und moralischer Unterstützung, die einige Erzieher hinsichtlich
des Wertes des Studiums bieten, führt den Studenten dazu, Unterhaltung als
Mittel zu bevorzugen, um eine fade Erfüllung zu erreichen oder sich mit
Rebellion über das, was als Lernmethode beharrlich betont wird, lustig zu
machen. Der Student verwirft dann „die Möglichkeit, mit Würde zu
empfangen, was er lernt und was ihm morgen helfen könnte, einer Welt
voller Härten, Gegensätze und Überraschungen zu begegnen.“
Das Studium
bleibt eine Gewohnheit, die Energie gibt und den Geist stärkt. Aber um dies zu
verstehen, brauchen wir, dass diejenigen, die an unserer täglichen Bildung
beteiligt sind, es ebenfalls begreifen.
Warum diese
Gleichgültigkeit von uns an dem Ort, an dem wir uns darauf vorbereiten,
nützliche Mitglieder der Gesellschaft zu werden?
Einerseits „der
Mangel an einem guten akademischen Niveau in Bildungseinrichtungen und die
Anwendung einer positiven Psychologie, die nicht bestrafend oder vorwurfsvoll
ist, je nach Fall.“ Und andererseits die Abwesenheit der Eltern in der
Persönlichkeitsbildung der Kinder und die Hingabe, die sie einem Kind widmen
sollten, das zum ersten Mal beginnen wird, die wahre Bedeutung des Wortes
Studium zu begreifen, ohne dass es für die Zukunft des Schülers bedeutet, an
einen Ort gezwungen zu sein, an den er täglich gehen muss.
Die heutigen
Jugendlichen zeigen sich nicht so, wie sie sind, sie haben die Unschuld der
Jugend verloren, indem sie seit ihrer Kindheit das Spiel der Erwachsenen
erlernt haben und auch den unerschöpflichen Wunsch verloren haben, sich für
jegliches Wissen zu öffnen, das um sie herum existiert. Sie haben sich an ein
Paket von Wissen angepasst, das von einer Erwachsenenwelt übermittelt wurde.
Und dies sind die zukünftigen Mitglieder einer Gesellschaft, die ohne Achse
läuft und die gleichen Fehler der Vergangenheit wiederholt.
Anmerkung: Wer diesen Artikel beendet hat, hat es
mit aufrichtigen Absichten der Zusammenarbeit an die jungen Leser dieser
Zeitung geschrieben, ohne literarische oder intellektuelle Ansprüche, sondern
nur mit dem Versuch, durch diese Zeilen ein Licht für diejenigen zu
kommunizieren, die noch im Dunkeln gehen.
