Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, conocido mundialmente como Pablo Neruda, nace el 12 de julio de 1904, en la ciudad de Parral, situada en la región central de Chile.
Fue hijo único del matrimonio formado por el conductor de ferrocarril, don José del Carmen Reyes Morales y por la maestra doña Rosa Basoalto, quien muere dos meses después del nacimiento del poeta. A los dos años, éste se va a vivir a la ciudad sureña de Temuco, donde el padre contrae matrimonio en segundas nupcias con doña Trinidad Candia Marverde, a quien Neruda le dedicará su poema “La Mamadre”.
Poema XX.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por
ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los
astros, a lo lejos.”
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo
escribir los versos más tristes esta noche.
Yo
la quise, y a veces ella también
me quiso.
En las noches
como ésta la tuve entre mis brazos.
La
besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella
me quiso, a veces yo también la
quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo
escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la
tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche
inmensa, más inmensa sin ella.
Y el
verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa
que mi amor no pudiera guardarla.
La
noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo.
A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con
haberla perdido.
Como para
acercarla
mi mirada la
busca.
Mi corazón la busca, y
ella no está conmigo.
La
misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros,
los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la
quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi
voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro.
Será de otro. Como antes de mis
besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la
quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es
tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en
noches como ésta la tuve entre mis
brazos,
mi alma no se contenta con haberla
perdido.
Aunque éste
sea el ultimo dolor que ella me causa,
y
estos sean los últimos versos que yo le escribo.
